Se cumplen exactamente cuatro meses, el hecho ocurrió el 11 de enero pasado, en pleno verano, desde que Donato Arce, un vecino reconocido y querido de la zona, perdió la vida en un choque frontal sobre la Ruta Provincial 192, a la altura de Arroyo de la Cruz.
Y hasta el día de hoy, la causa sigue sin novedades concretas, sin precisiones oficiales y con una investigación que parece haberse frenado de golpe, lo que genera muchas preguntas en la comunidad, la familia y amigos.
Lo que en un primer momento se quiso instalar como un “accidente”, pronto empezó a mostrar detalles que cambian todo el panorama.
El vehículo de Donato, un Fiat 600 que circulaba correctamente por su carril, según relataron sus propios familiares que iban justo detrás y presenciaron todo.
Fue embestido de frente por un Mercedes Benz conducido por Noriega, hijo de un político local. Vecinos presentes en el lugar escucharon al personal que trabajaba en el lugar señalar que el joven circulaba a más de 130 km/h duplicando ampliamente el límite permitido de 80 km/h e invadió el carril contrario,
lo que hace hablar directamente de negligencia, y no de lo que quisieron instalar desde un principio como un hecho fortuito.
Desde el primer momento, la causa quedó caratulada como homicidio culposo y está a cargo de la UFI y Juicio N° 6 de Exaltación de la Cruz.
Pero pasaron semanas, luego un mes, después tres y ya van cuatro meses: nunca hubo explicaciones claras, ni informes oficiales, ni avances que se hayan dado a conocer.
El fiscal a cargo nunca habló con la prensa, nunca dio detalles de en qué punto se encuentra la investigación, si hubo avances, si se hicieron peritajes definitivos, ni tampoco se conocen los resultados de los análisis toxicológicos que se pidieron desde el principio análisis que podrían haber determinado si Noriega había consumido alcohol o algún estupefacientes al momento del hecho, e incluso si el rumor que indicaba que en el vehículo se habría encontrados algunos elementos que de ser cierto harían que la causa diera un giro total, tal como circularon versiones en la zona.
Esa falta de transparencia y el silencio de la Justicia hicieron que crezcan fuertes especulaciones y rumores que por ahora no tienen confirmación oficial sobre por qué todo se habría frenado de golpe.
Se habla de aprietes o influencias políticas, lo que señalarían la posible intervención de un legislador provincial,está versión es señalada por la estrecha cercanía con la familia del joven involucrado.
Son versiones que cada vez más circulan con fuerza entre los vecinos, basadas en la demora injustificada y en la condición del imputado, con vínculos fuertes en el ámbito político local.
Donato Arce, de casi 82 años, era un hombre trabajador, solidario, humilde y muy querido por todos en Parada Robles. Su hija Andrea y el resto de la familia publicaron una carta abierta en su perfil de facebook poco después del hecho, pidiendo “justicia real, sin privilegios ni apellidos pesados”, y contando con dolor cómo vieron todo, cómo su papá intentó frenar sin poder evitar el impacto, y cómo desde entonces esperan que la verdad salga a la luz y se defina la responsabilidad que corresponde.
Pasaron cuatro meses, y la única certeza es que una vida se perdió de forma injusta, que la familia sigue esperando respuestas y que la comunidad se pregunta por qué una causa tan clara en sus hechos no avanza, y por qué hay tanto silencio alrededor. Todo apunta a que no fue un accidente, sino una negligencia grave y hoy la duda más grande es si la Justicia podrá actuar libremente, o si las influencias y los vínculos pesan más que la verdad.