Miércoles, 17 Enero 2024 09:31

Con la estela fresca

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Con la estela del avión en el cual escapaba Alberto Fernández aun fresca, la oposición, el sindicalismo y los piqueteros, daban por concluida la etapa de paciencia y prudencia para con el gobierno entrante, en tanto muchos de nuestros jueces, (quienes nunca se vieron ni se verán afectados como consecuencia de una Republica embargada y en concurso de acreedores), daban lugar a diferentes recursos de amparo mediante los cuales una minúscula parte de la sociedad pedían a puro grito y marcha no innovar sobre el estado de miseria y sometimiento bajo el cual vive hoy la mitad del pueblo argentino.
Es que no se necesitan más de siete renglones para poner a la luz la realidad de estos hechos: la casta judicial, piquetera, estatal y política reclaman al unísono que se impida llevar a cabo los cambios de estrategia y políticas que nos trajeron hasta aquí…hasta el 200% de inflación, el 50% de pobreza y el 42% de empleo no registrado.
Es que, pensándolo bien, (lo que dejo de hacer ya hace tiempo Fernández Diaz), esta realidad no debería sorprendernos. ¿Quieres saber por qué?
En el caso del poder judicial: sucede que sin importar la situación del país nuestros jueces siempre cobran fortunas, además de poseer auto, chofer, secretaria y custodia personal –familiar a costa del Estado. Además, hemos visto como nuestros jueces han dejado saquear la Republica sin vislumbrar las claras situaciones de” infraganti” que todos hemos tenido a la vista. A quienes integran esta casta, parece que todo les da igual.
Por otra parte, en el caso de la casta piquetera, (la cual también salía a la calle durante el gobierno anterior), sabemos de la fortuna que poseen la masa de sus dirigentes, quienes, en medio de la debacle económica argentina, solo reclaman dinero, sin ocuparse del origen de la paupérrima situación, sin reclamar trabajo digno para sus supuestos representados. ¿Sera por eso que hay tanto extranjero en los piquetes? ¿Sera por eso que muchos de los entrevistados no pueden precisar que es lo que reclaman en cada marcha? Está claro que a esta casta le conviene que todo quede y siga tal cual esta.
¿Y respecto a los empleados estatales? Allí hay de todo. Tenemos a los cumplidores, a los de carrera verdadera, a los que saben, a los que hacen y hacen bien. Luego tenemos a los acomodados, a los laderos políticos, a los que faltan, a los que nunca vinieron, a los que sobran, a los que no saben y a los que saben poco y poco o nada hacen. ¡Ellos marchan y militan por sus mal habidos sueldos!
Luego tenemos a la casta política, esas personas que preparadas o no, supieron obtener un lugar en donde caen los votos. Aquí rara vez encontramos altruismo o vocación de servicio. Aquí encontramos a los buscadores de una veta casi eterna, esa veta que permite ganar mucho sin hacer casi nada, a la vez de permitirles hacer negocios incompatibles con la función, permaneciendo en la fiesta hasta lograr jubilarse en tiempo record, sin importar la productividad ni la decencia de su paso por la función publica.
Mucho reclamo en estos días. Un repentino despertar de una larga y cómplice siesta.
Así es. Los canallas existen en todos lados, y así como Balza no vio ni se enteró que en la década del 70 en la Republica se llevó a cabo una guerra, los integrantes de estas castas nos quieren hacer creer que estábamos bien, que no hay pobreza, que no existe la indigencia, y que no es cierto que de década diez menores más de seis viven en la miseria.
Es que la casta política ha sido capaz de gastar 500 millones de pesos por día en ambas cámaras sesionando un promedio de 14 veces al año, promulgando apenas 37 leyes, logrando que cada ley nos cuesta alrededor de cinco millones de dólares.
En resumidas cuentas, estas castas nos quieren hacer creer que dejando todo como esta se logrará bajar la inflación; se aumentaran los sueldos; se disminuirá la pobreza; se aumentara el haber jubilatorio; que nuevas industrias se instalaran en el país, generando cientos de miles de nuevos puestos de trabajo; que la educación, la salud y la seguridad mejorarán por arte de magia, llevándonos a ocupar los primeros puestos en el PBI a nivel regional y mundial.
¡Y si, mejor es que todo quede como está…si nos va bárbaro!! ¿O acaso no nos damos cuenta de lo bien que estamos?
Entre tanto, la estela del avión en fuga sigue su curso. ¿Cuantos custodios pagaremos de por vida para proteger al nuevo prófugo de la democracia herida que nos trajo hasta aquí?
Te lo repito entonces: ¡ellos lucharan para que nada cambie! Es que ellos están muy, pero muy bien.

Exaltación de la Cruz, 12 de enero 2023.

Fabián E. Sotelo
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