Sábado, 01 Agosto 2026 13:48

Capítulo I: Conociendo a Mora y Leja.

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Mora es una niña de 9 años que vive junto a su familia en un pueblo muy lindo de la Provincia de Buenos Aires, llamado Capilla del Señor.

Ese pueblito en el cual nació y vive Mora posee tres tesoros imperdibles: una plaza muy linda y grande en donde se puede jugar y andar en bicicleta alrededor de una fuente de agua de tres pisos, y está llena arboles añejos y gigantes, los cuales poseen brazos muy largos.

¡No te la podes perder!!!

El segundo tesoro es el arroyito que pasa por el costado del pueblo. En él se pueden pescar mojarritas o tirar al agua barquitos de papel para que la corriente los lleve bien lejos, como si tuvieran un motor.

El tercer tesoro es un enorme parque que se encuentra pegado al arroyo. Este parque tiene muchos árboles y está cubierto de pastos bien verdes y suaves, sobre los cuales los chicos corremos y jugamos durante el fin de semana, mientras nuestros padres conversan y toman mate tranquilamente.

La mamá de Mora se llama Matilde, y su papá Esteban. Ellos no son tan jóvenes, aunque, sin embargo, casi siempre son bastante divertidos.

Mora tiene un hermanito menor llamado Alejandro, al que todos le dicen Leja. Con Leja, de apenas 7 años, se completa el cuarteto familiar, el cual vive en una casita amarilla ubicada en la calle Padre Fahy al 400.

Mora y Leja tiene 3 abuelos. Son dos abuelas y un abuelo, porque el abuelo Juan, (el cuarto), se fue al cielo cuando Leja tenía 4 años y Mora apenas 6.

Ayudados por una foto que su papá puso arriba de la mesa de luz, (foto a la cual casi siempre la acompaña alguna florcita), ambos siempre lo recuerdan con alegría y cariño.

¡Juan era buenísimo!! A él le gustaba jugar a las adivinanzas, hacer dibujos creativos, (a veces muy raros), contar cuentos y comer caramelos de miel…todo eso le gustaba mucho al abuelo Juan.

Él es parte de la familia…nunca dejo de serlo….es que estar en el cielo, no es igual a no estar más!

También lo recordamos para la fecha de su cumpleaños, en los festejos de los nuestros, en noche Buena, en Navidad, y muchas veces sin motivo, cuando rezamos antes de dormir.

¡En algunas ocasiones Matilde o Esteban traen un recuerdo gracioso del abuelo del cielo…alguna historia divertida de cuando era chico o de cuando ellos eran novios!! Nos reímos mucho…y allí el abuelo del cielo está muy, pero muy presente.

Los tres abuelos que aún no se fueron al cielo son Amalia y Pedro (los papas de Matilde), y Miriam, (la mamá de Esteban, la que era esposa de Juan).

Amalia y Pedro viven cerca de casa, pero Miriam vive más lejos, porque cuando Juan se fue al cielo, ella se fue a vivir al lado de mi tía Emilce, que es su hija mayor.

A la abuela Miriam la vemos un poco menos seguido, pero todos los miércoles papá se acuerda de hacer una video llamada en la cual, después de saludarla, quedamos solos con ella para poder conversar sobre lo que tengamos ganas. Matilde casi siempre nos cuenta un cuento cortito, otras veces nos muestra una planta nueva o una pintura que está haciendo en acuarela.

Nosotros le contamos algo que nos pasó en la semana o algo que estamos por hacer en los próximos días, o alguna novedad sobre los vecinos que ella conoce.

Al despedirnos siempre le decimos a coro: ¡¡cuando venís a visitarnos abuela!!

Ella se ríe y promete venir pronto, muy pronto: “cuando logre llenar el frasco de caramelos que les voy a regalar cuando llegue”, nos dice la Abu Miriam.

Qué lindo es tener una familia que nos quiera tanto. ¡Nuestros papas y los abuelos son lo más!! Aunque los tíos también son geniales…y de ellos otro día, también vamos a hablar.

 

Por Fabián Sotelo

 

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